Por ejemplo, si piensas: “Voy a disfrutar mucho con mi cita este fin de semana”, tu cerebro esencialmente escucha “buena cita” y comienza a procesar esa frase para hacer tu cita asombrosa. Un golfista se arranca la camiseta e insta al "chico zorra" a pelear en un salvaje altercado en https://youtube.com/shorts/MavLIsWAm-U?si=FNlK-Lrqr9B2EXmi