Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. Lo que durante el día es una metrópolis ajetreada y a menudo gris por el clima, por la noche se transforma en una https://reganrkkf650868.blogerus.com/62053877/el-juego-de-la-seducción-en-la-noche-de-la-capital